domingo, febrero 25, 2007

Dias tristes

Llevo todo el día azorado, por una infinita tristeza. A veces, uno se levanta, y tiene la sensación de la aplastante inconmensurabilidad del Mal, de la infinita superioridad del mal.

Iré a bañar un rato este cardo de corazón hecho trizas en Teresita de Lisieux. Seguro que ella da alguna respuesta a esta congoja profundísima que se me ha instalado, esa sensación de estar rodeado de la más absoluta indiferencia a lo sublime, a lo espiritual, a Dios.

Etiquetas:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Enlaces a esta entrada:

Crear un enlace

<< Página principal

Make Money Blogging