viernes, enero 20, 2012

¿Alguien entiende?



¿Alguien entiende los surcos de tu rostro
mejor que yo?


¿El tiempo que se han llevado tus manos
de mi corazón?


¿La vida que he dejado
en la patria de nuestros muros?


Nadie lo sabe mejor que yo:
te he querido
y te quise
y te sigo allí donde vayas, 
plantado a la vera de tu corazón
sin palabras
y con vida.


Pero sigo sin tenerlo todo
sigo sin entender 
el paso del tiempo
y la vida que no tuve. 


Tus ojos
son demasiado profundos
para mí 
demasiado breve
mi alma 
para sumergirse sin fin
en la tuya


Y me alegro
de no durar demasiado
dentro de mí
para mi mismo


Me alegro de seguir  a través tuya
navegando 
una y otra vez


Vivir, no es necesario
navegar contigo sí. 

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miércoles, diciembre 21, 2011

EL UNIVERSO EN UN BELEN



¿Quién es más, Jesús o Dios? Preguntó aquella niña. Jesús es Dios, le respondió su hermano, cuando tenía 8 años. Para la religión cristiana, Jesús es Dios, es la Palabra Eterna de Dios que se ha hecho persona como otros millones de personas a o largo de la historia. Dios es la Palabra, el Logos, la Inteligencia, la Razón Absoluta hecha persona. Y la inteligencia de cualquier persona se ve, se percibe en su discurso, en como organiza sus ideas, como analiza los datos que extrae de la realidad. Cuando algo está bien construido es cuando tiene coherencia, orden lógico. El mundo tiene una lógica matemática interna, una razón. En última instancia el “hardware” ordenado del Universo procede del “software” de una Voz, de una Palabra, de la Razón Absoluta. Nada ni nadie está por encima de esa Razón Absoluta. Esa coherencia y densidad interna absoluta tiene como consecuencia que la Razón Absoluta es el Ser Absoluto. Y ese Ser absoluto despliega sus obras con un Poder. En fin, esto a lo que han llegado muchos filósofos desde Platón hasta Maritain pasando por Descartes.

Todas las civilizaciones humanas han buscado al Absoluto, la Plenitud del Ser, y todos los hombres de todos los tiempos experimentan lo frágil que es el hombre, que nada es eterno en el universo, que todo cambia. Hay un Poder y hay una Fragilidad. Se percibe la consistencia del mundo, pero también su volubilidad. El hombre contempla y siente ambos extremos. Los judíos pensaban que Dios era tan poderoso, que si nos apartara de su pensamiento desapareceríamos. Dios es YHWH, que en hebreo son las iniciales de “Yo Soy el que Soy”. Dios es el Ser. Sostiene todo, es todo. Por eso el mensaje de Belén les resultaba extraño.

La respuesta del mensaje cristiano a esa brecha entre el Poder y la Fragilidad, se halla en Belén. La Navidad, es la época de la ilusión de los niños por excelencia. Porque los filósofos, los teólogos, el “hardware” de la razón humana, las mejores cabezas, no terminan de comprender lo que pasó en Belén hace más de 2000 años. Pero los niños sí lo perciben. Ellos no saben hablar bien, no se expresan como los adultos. Pero intuyen mejor que nadie lo que dicen San Pablo (Romanos 9,28) y el profeta Isaías (Isaías 10, 23) en la Biblia: Dios ha cumplido su palabra y la ha abreviado. Los niños saben porqué Dios ha renunciado a su Palabra, a su Logos, a su Razón Absoluta: Dios quería aparecer sin Palabra, sin Razón, porque quería tener unos padres que le amaran, le educaran, le enseñaran a hablar. Como a ellos, como a los demás niños. Y por eso se arriman los ángeles a ese gran acontecimiento del Nacimiento en una Familia, en Belén. Es el acontecimiento donde los niños son los protagonistas. La Voz que hizo el Universo deja de hablar y se muestra pequeña. Quiere estar una larga temporada en manos de José y María, de su tía Isabel. Y aprender a hablar en arameo. El más poderoso, el señor de lo más grande, es también el señor de lo más pequeño. Ha demostrado su poder haciéndose el más pequeño. Nos enseña desde el Pesebre, esa cátedra inmensa, más que todos los catedráticos del mundo y de la Historia humana. Jesucristo, en Belén no habla: está allí y con su presencia nos muestra que es la Verdad, el Ser.   

El mensaje de los Sabios de Oriente (los Reyes Magos), el mensaje de Belén es este: YHWH, “Yo Soy el que Soy”, el Ser absoluto y eterno, no quiere agobiar con su inteligencia, no quiere arrasar con su poder, con el miedo. No tengáis miedo, dirá Jesucristo muchas veces a Pedro, dirá el ángel Gabriel a María. Dios se acerca con suavidad, con cuidado, para no asustar. Nos quiere como un Padre (Abba, le llama Jesús a su Padre Dios, que significa Papi en hebreo, tal y como le llamaban los niños a su padre en aquella época). Es un Papi. Es un bebé. Es natural que los niños estén encantados con la Navidad. Por eso, en Navidad todo es mágico. Es grande para los pequeños, y es horrible para los que son autosuficientes, y se creen grandes. Feliz Navidad a todos, especialmente a los que sufren tanto en estas fechas.

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lunes, diciembre 19, 2011

IN-SA-TIS-FAC-CIÓN




Te miro y me veo
ya 
insatisfecho
Sabía que llegaría el día
del cinismo
la risa amarga
del invierno




La vida pasa
deprisa
las noticias 
se suceden: 
no queda 
nadie
puro bajo el Sol


Se abrasan las esperanzas
y los niños ríen 
un poco más de tiempo
hasta llegar a adultos
donde rechinarán 
más agudamente 
sus dientes
como nosotros


Me he dado la vida 
sobre mí tantas veces
y siempre vuelve vacía


La he puesto fuera, más tarde
a ratos
y sigo teniendo sed
sigue apareciendo 
la amargura


Dejame que te diga
otra vez: te amo
pero no me sacias


Se que no te llego a saciar
yo tampoco
mi amargura se debilita 
cuando miramos 
juntos 
más allá 
de este reino fugaz 
que nos engulle
ferozmente


Ayúdame a volver 
a mi comienzo
a buscar 
la Estrella del Nacimiento 
el Origen

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martes, diciembre 06, 2011

A MEDIAS



Siempre me quedo a medias
cuando sale el sol
sin fuerzas
para arrancarle al día
todos sus misterios

Para eso está la la noche
para volver sobre mis pasos
rehacer las preguntas
buscar los hilos
de donde vienen esas luces
tan cegadoras de hielo blanco
que inundan la nada



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viernes, octubre 28, 2011

Ahora, al fin, todo es nuevo



Sabía que hacer
antes de conocerte
Era joven
la vida era sencilla
todo era ponerse.

Ahora todo es nuevo:
la vida vuelve sobre mí
de otra manera
eres tú en mí.

Todo vuelve a brotar
de otra forma:
es la voz de tu amor
es Dios
que ha sembrado mi pasado
de pequeñas cosas
que ahora brotan sin parar

Vuelvo a empezar
Siento que somos
más jóvenes.

Sé que llegaremos
cogidos de la mano
a esa playa
que intuimos cuando
yo te conocí.















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jueves, octubre 27, 2011

CORREGIR LA POLÍTICA



La crisis actual tiene sus raíces en los años 80. La revolución informática hizo que los modelos de simulación matemática incrementaran se aplicaran de forma masiva al sistema financiero. Con sus hojas de cálculo los brokers crearon los derivados financieros. El traje legal que sujetaba los productos financieros bajo una estricta supervisión del Estado, quedó anticuado. Ronald Reagan reclutó a Alan Greenspan, hijo de un broker de Wall Street y discípulo de Ayn Rand, una novelista y filósofa ultraliberal, que lo amamantó ideológicamente en sus tertulias-café anarco liberales a finales de los 50. A finales de los 80, Greenspan impone el nuevo paradigma del Nuevo Orden Mundial: anarcoliberalismo y modelos matemáticos computerizados.

La Nueva Era del Capitalismo (NEC), basó sus cimientos en la Revolución Informática del microchip y del PC. Había que desregularizar, quitar leyes, recortar personal y atribuciones de los organismos de control de los mercados financieros tales como la la SEC en USA, la FSA en Gran Bretaña o diversos organismos públicos supervisores. Los funcionarios, ya no eran necesarios. Estorbaban, impedían el crecimiento económico de la NEC. Había que quitarles poder. El ordenador había llegado. El Mercado iba a ser regulado por grandes chorizos de ecuaciones matemáticas que escupirían los ordenadores. Y ahora, de repente, cuando el Tsunami Financiero ha arrasado la economía mundial, ha quebrado bancos, gobiernos, ha secado fondos de rescate, hemos despertado: no hay ecuación matemática, ni chorizo de números que autorregule la naturaleza humana.

Al Mercado le pasó lo que nos pasa a nosotros con el corrector ortográfico del Word de Microsoft: no corregimos las cartas como antes, no estamos pendientes del sentido de las frases como antes, porque ahora el corrector nos hace el trabajo automáticamente. Pero los ordenadores no separan lo necesario de lo superfluo, no dan sentido a las frases. Podríamos decir: ¡Es la libertad,estúpido! Por eso tenemos que volver a amar la Política, que se ejerce sobre todo desde el Estado. La Política de Estado es la única que defiende el bien común,  que decían los clásicos. La verdadera revolución del 15-M, es la vuelta a la Política. Ese es el mensaje políticamente incorrecto para transmitir a nuestros hijos: corregir la Política, para corregir el Estado, para evitar que la jungla de los intereses económicos de los fuertes nos devore. La Política primero, no el mercado. El canon de lo que es bello, es lo que determina lo que es valioso, justo, bueno en una sociedad. Lo artístico siempre es superior a lo crematístico. La política siempre es más que la economía. Por eso la política siempre ha sido un arte, y la economía ha sido y será la dismal science, la ciencia triste. 

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viernes, octubre 21, 2011

EL FINAL



Desde que tengo uso de razón, recuerdo a ETA presente en las pantallas del televisor, en las conversaciones de aquellas personas que huyeron del País Vasco, en el discurso político. Hemos crecido con ellos. ETA es la única dictadura que vive instalada en nuestra memoria.

ETA Ha dicho que renuncia a las armas definitivamente. Dice nuestra derecha sociológica que no ha perdido perdón. Y no lo ha pedido. Muchas víctimas no perdonan. No pueden. Hay que entenderlas. ETA sigue hablando de bandos, de conflicto, del uso de la violencia por parte del Estado español, pero como dice Teresa Jiménez Becerril, su hermano y su cuñada no iban a la guerra, cuando volvieron de tomar unas tapas en Sevilla. 
ETA se llevó por delante la vida de tantos, porque, según la terminología fanático-marxista que utilizan, esas personas con nombres y apellidos, sólo eran “epifenómenos” sin importancia en el “proceso” histórico que llevaría a la liberación, la espita que había que levantar para llegar a la playa soleada de la utopía. Eran tornillos de la gran máquina conceptual, del gran soliloquio abertzale. Cientos de miles de vascos han huido del País Vasco: unos 200.000. Gente que llevaba siglos viviendo allí. Enamorados de su tierra, a la que echan de menos. ETA y sus cómplices, han cambiado, quizás para siempre, la demografía y la estructura social del País Vasco. Ahora dejan las armas por imperativo policial, pero no escuchan. Su voz es unidireccional. Y no habrá paz hasta que no pidan perdón. Tampoco habrá paz si no hay justicia, una justicia generosa, que tienda la mano a los asesinos. Las raíces de la violencia, se arrancan con el perdón y la justicia. Y eso no se improvisa en ningún telediario de las nueve de la noche. Hace falta hablar mucho, llorar mucho, trabajar mucho. 
Es un día agridulce. Es como salir de un túnel, esperar el sol de la primavera y ver que fuera se está mejor, pero que hay muchos nubarrones. Hay muchas formas de morir. En el País Vasco no sólo se ha matado con las pistolas, sino que también se ha asesinado la palabra y el pensamiento con el miedo y el odio, provocando un aburguesamiento asqueroso de tantos que se negaban a hablar de política, de salir de sus trincheras privadas, muertos de miedo, mientras decían, “en Euskadi se comen las mejores tapas del mundo”. 
Los que buscan la paz de verdad, deberían de tratar de poner en contacto los verdugos que ya cumplieron sus penas, con sus víctimas, para que conozcan la carne, la mirada, el dolor, el nombre, los hijos, las casas, las lágrimas de cada una de sus víctimas. Las personas no son epifenómenos. Son mundos inmensos que están en el nuestro. Sólo así soltarán ese pesado fardo conceptual, abstracto, asesino de su soliloquio, abrirán su coraza dejarán espacio para que la carne y la sangre de sus víctimas circule por sus cuerpos, y les transforme en algo que todavía no son: en seres humanos. Entonces podremos hablar del final. 

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sábado, octubre 15, 2011

Sin salir de aquí




He visto las puertas del Infierno
la mirada del más allá
en los tuétanos de mi alma

El poder y la gloria
encerrados en una frágil sonrisa

El tiempo abrasado
en unas manos que me sostienen

Las moscas que se comen
la vanidad del enfermo

El poco aprecio
que me tiene la vida

La mujer a la que amo
rebelarse contra el destino

Mi corazón desierto
lleno de sed

Mi madre que me llama

para volver y no llegar

El ordenador que me ata
a su cerebro

Todo eso he visto

Sin salir de aquí
Ya he llegado más allá de Andrómeda

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domingo, octubre 09, 2011

The Rebel


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viernes, octubre 07, 2011

ADIÓS



Steve Jobs murió el pasado 5 de Octubre. Nació en 1955 en San Francisco, la misma ciudad que le ha visto morir. Tuvo una hermana biológica que fue dada en adopción junto con él a padres diferentes. Sus padres biológicos eran una pareja de novios, con dos hijos, que no se casaron por discrepancias de la familia política. La madre decidió darlos en adopción. Jobs jamás habló con ellos. La primera familia que lo adoptó, lo devolvió al orfanato. Finalmente, fue vuelto a adoptar por otra familia de clase media-baja, de forma definitiva. Su padre adoptivo era mecánico. Fue él quien le habituó a montar y desmontar cacharros eléctricos, para lo cual tenía una inteligencia innata.

Se matriculó en la universidad, pero la dejó a los seis meses. Sentía que no aprendía nada. También porque veía que sus padres adoptivos no podían pagar las tasas de matrícula. Se apuntó a unos cursos de tipos de grafía y diseño, que luego resultaron esenciales. Entró a trabajar en Atari. Viajó a la India unos meses. Se hizo vegetariano estricto hasta el final de su vida. Comía sólo vegetales orgánicos y pasta. También probó el LSD. Fanático de Bob Dylan, enamorado de los Beatles, fue novio de Joan Baez. A finales de los 70, fundó Apple con Steve Wozniak. Inventaron el ordenador personal en un garaje. Trabajaba sin parar. En su casa no había muebles. Aparecía para cenar, vivía en la empresa. Llegó el éxito. Era un genio. No dejaba hablar. Tenía un ego gigante. Destruía el trabajo de sus subordinados ante el menor fallo. Detallista y minimalista.

Todo fue bien hasta finales de los 80, tras una lucha por el poder dentro de Apple debido al fracaso del nuevo ordenador Lisa, nombrado así en honor a su recién reconocida hija Lisa  nacida en 1978 de su relación con su antigua novia Chris-Ann Brennan. Le echaron a la calle. Fundó su propia empresa, Next, donde creó un potente ordenador que fracasó. Entonces conoció a su mujer Laurene, con la que se casó en 1990. El fracaso de su empresa Next le hizo más humano. Al nacer su hijo Reed, pasó más y más tiempo en casa. Nacieron sus hijas Erin y Eve. Aprendió a escuchar. Se olvidó de la etiqueta: vestía siempre Levis 501, zapatillas New Balance, camiseta negra. Pero los coches, alemanes y caros: Porsche o Mercedes.  Era la fortuna 136 del mundo. En 1996, Apple compró su empresa Next, le readmitió como CEO. La nueva etapa, fue más intensa aún, y mucho más sólida. Es la etapa por la que será recordado como un visionxario que revolucionó la industria: inventó el Smartphone (teléfonos inteligentes) con el Iphone, cambió el negocio de la música con el Ipod, inventó el PC portátil del futuro, el Ipad, hizo que los ordenadores se vendieran sin libros de instrucciones. Que la tecnología fuera bella, útil, estable. 

Sabía que le quedaba poco tiempo. Hace unos días, le pidió a su hijo que le llevara en coche para ver Palo Alto por última vez. Uno de sus mejores amigos, el Dr. Ornish, le preguntó hace poco si estaba contento por el hecho de haber tenido hijos, y le respondió de forma contundente: “es 10.000 veces lo mejor que he hecho jamás”. Se fue despidiendo de sus mejores amigos y fue preparando con Walter Isaacson su biografía, porque quería que sus hijos le conocieran: “no estuve con ellos siempre”, le dijo a Isaacson, y “quisiera que me entendieran y comprendieran lo que hice con mi vida”.

Creía que todo el problema de Microsoft era su falta de gusto. La ética quedaba expuesta en la estética de sus productos. Era un hombre con defectos. A veces creyó que era un dios, pero su mujer le rescató del barro -¡cherchez la femme!-. Fue un hombre complejo. Como todos los visionarios. Un Quijote loco que se empeñó en poner el foco en lugares que nadie había imaginado. Un hombre, y sólo un hombre al fin y al cabo. Pero un hombre veraz. De una pieza. Blindó su vida privada. Nunca perdió el tiempo con frivolidades. El dinero era un medio, no una meta. Murió rodeado por la familia que él nunca tuvo. La luz más intensa, estética más cegadora, la encontró en casa. En esa casa que nunca tuvo de niño y adolescente. Encontrar al fin, el hogar. Volver a casa, para saber quien soy. La vida es corta, y no se puede herir ni ensuciar la eternidad con una vida miserable y mentirosa. No merece la pena. Y otra lección que nos da su vida: el error de sus padres biológicos, se transformó en una bendición para el mundo. Steve Jobs fue dado en adopción porque nació en el año 1955. Si hubiera sido concebido en 1985, quizás no habría llegado a nacer, porque su madre habría abortado antes de darlo en adopción. Lo mismo habría pasado con Obama. ¿Cuantos Einsteins, Nelsons Mandela, Jobs, Teresas de Calcuta, etc nunca nacerán para “que no sufran”? A base de querer evitar el sufrimiento, cerramos la esperanza del futuro. Esa es la raíz que destruye la innovación y la esperanza en nuestra sociedad opulenta. Esa manía de creernos dioses que lo predicen y controlan todo con su pequeña razón. Su segundo padre adoptivo, era un mecánico. Una buena persona, que recogió lo que otros rechazaron. Que le enseñó a soñar con cambiar el mundo desde un garaje. Seguro que el pequeño Jobs le robó muchas tardes a su padrastro. Pero fue una inversión magnífica.




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lunes, septiembre 12, 2011

Lunes, 12/11/2011

Tengo el mar a mi lado 
brilla, se mueve 
la bruma se desliza por el horizonte 
mientras la música de Coldplay 
rebaja, diluye el sentido del paso del tiempo.

Mientras pasan estas cosas
saltan chispas en mi memoria 
crepitan, se mueven 
van y vuelven 
me hablan de TI 
de tus ojos 
de esas risas 
de nuestro mundo
de esos planetas que son solo nuestros:
nuestros hijos.

Cuando pasen muchos miles de años, 
dentro de poco, 
dentro de nada
y estas chispas queden sepultadas 
bajo el mar del tiempo
que me observa mientras brilla
seguirá crepitando mi alma
yendo y volviendo a TI
con mis pies pegados a los planetas
que ambos conquistamos:
esa ley de la gravedad
que nos mantendrá abrazados
a los dos 
por toda la eternidad.

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jueves, septiembre 01, 2011

EVA AL DESNUDO



El 5 de Julio de 1946 tuvo lugar la presentación del más poderoso artefacto nuclear inventado nunca por el hombre. La presentación tuvo lugar en la Piscina Molitor, Paris. El artefacto había sido testado con éxito a principios de año en el atolón Bikini de las Islas Polinesias. No obstante el presentador e inventor del evento, un tal Louis Réard, ingeniero de automóviles, gafas de pasta negra, insistió una y otra vez en que lo específico de este artefacto es que sería más poderoso que el que se había testado en aquel lejano atolón. Reárd inventó el Bikini, el nuevo traje de baño de dos piezas.  Una nueva época comenzó. La época de la producción del sexo en cadena. El nuevo traje de baño, el dos piezas que desnuda el cuerpo, y nos abrasa por dentro. No por casualidad Monsieur Réard era ingeniero. De coches. La nueva época de la producción, del progreso y del consumo industrial, liberó los cuerpos de la ropa. Desnudó a Eva. Y eso sólo fue el principio. En 1956, como un corolario, Roger Vadim nos recrea a la nueva Eva en la película “Y Dios creó a la mujer”: Brigitte Bardot sale del mar rebautizada como la nueva Venus. Vadim deconstruye el cuerpo de la madre: realza los pechos para siempre vírgenes de Bardot (los pechos de las top model nunca dan de mamar a ningún hijo: así se “estropean”), la cabeza mirando al cielo del Nuevo Mundo, mientras los pies se posan en una arena también virgen unida por un vientre que siempre será plano, nunca dará el fruto de la mujer madura, el hijo. El bikini se hace celuloide de la mano del Playboy Roger Vadim. Toda producción en cadena necesita su marketing. Del ingeniero al playboy, no hay tanta distancia. La vida burgueso-industrial, del bon vivant, necesita un icono, un modelo para que la demanda sea masiva. La desnudez de Eva se adjunta desde ese momento a todo tipo de artefactos de consumo. El Nuevo Mundo acaba de comenzar.

Tras la Segunda Guerra Mundial, se implementa a velocidad de vértigo la descolonización en África, Oriente Medio y Asia. Europa ya no será nunca más el faro civilizatorio y ético de la humanidad. Los horrores de Auschwitz, del Gulag, de Dresden, de Hiroshima, nos llenan de vergüenza. Hemos de recomenzar de nuevo la revolución. Buscar una base nueva para un hombre nuevo. Y Europa se vuelve hacia sí misma. De esa vuelta a los orígenes, al origen, sale la revolución del 68. Es en la intimidad del hogar, en la familia, el lugar de origen del hombre, donde hay que actuar más. Allí está escondido el autoritarismo fascita, la opresión de la trabajadora madre, la manipulación de la culpa en los hijos. De eso se encarga la Escuela de Frankfurt, con M. Horkheimer y T. W. Adorno a la cabeza. Después vendrá H. Marcuse y todo saltará por los aires. Los jóvenes no quieren esa sociedad corrupta de los viejos. Quieren una revolución marxista íntima. A eso se le llama la Revolución Sexual. No más guerra, sino más amor. Amor sin restricciones, libre, sin reglas burguesas, sin roles ni clases en la intimidad del hogar. Fuera del hogar, todo seguirá igual: ya se ha visto que las grandes ideologías no servían para cambiar las relaciones de producción, pero ha sido (así se interpreta), porque no se comenzó por arreglar el origen del problema de la injusticia capitalista: la estructura fascista, capitalista, burguesa de la familia.  

Pero el amor que buscan los jóvenes del 68, es un amor huérfano de hijos. Es una búsqueda del yo perdido. El nuevo Ulises de Joyce va y vuelve a casa pasando por un burdel de Dublín. Ese es todo el trayecto. Un inmenso monólogo donde Joyce muestra con inmensa habilidad toda la riqueza extrema de la lengua inglesa clasificada como si fuera un museo. Pero ese museo está hecho para sí mismo. Del yo al yo. No hay nada más. Es una búsqueda sin resultado. No hay otros, de los que se huye. El Otro es inabarcable. Es el terror.

La revolución sexual del 68 tiene como varias fases: la teórica, de la que ya hemos hablado. La técnica, que tiene a su vez tres subfases, la primera la aparición de la píldora anticonceptiva, la segunda el aborto masivo, y la tercera la producción de seres humanos a medida (reproducción asistida, selección de embriones sanos, etc). A su vez,  también tiene otro lado o perfil visual o práctico, que se refleja en la moda, las revistas, en la nueva imagen “desenfadada” que desviste a la mujer: minifalda, bikini, top-less. En paralelo, se desarrolla la gran industria de la pornografía.

La imagen del hombre, cambia poco. No se le desviste. La liberación femenina, consiste básicamente en su entrada en el mundo laboral. Pero no es una liberación sexual. La liberación sexual preconizada por los teóricos postmarxistas del 68, es una liberación masculina. La actividad sexual masculina se incrementa de manera exponencial. Al otro lado del sexo ya no existe la Eva Madre. Todo el sexo pierde profundidad. Como dice Fabrice Hadjadj, el 68 y su revolución habla mucho de vagina, clítoris, orgasmo, pero se ha olvidado que todo eso antecede al útero. El útero es el telos de la sexualidad. El útero es nuestra primera casa, nuestro origen,  con aire acondicionado, un todo incluido. El sexo que no llega al útero es un viaje del yo al yo, recargado y pomposo, pero no acaba en ningún tú. No libera a nadie, porque no se sale del yo. Un viaje que nunca acaba en el hijo, es un dar vueltas a la celda del yo. El hijo es la novedad absoluta, es la ventana al cosmos, lo que trasciende toda relación (¿qué hay superior a hablar con un hijo, con tu hijo?), lo que no se puede prever nunca del todo. Lo que no se sabe como crece, sino que se ve mientras nos asombramos.

La Eva desvestida del 68, sin embargo, se afana en vestirse una y otra vez. Se desespera probándose zapatos que vayan a juego con la falda. Mi hija lanza miradas a su madre de desaprobación. Eso no mamá. Y vuelta a empezar. La ropa que la mujer desespera en ponerse, es precisamente la que debe provocar las ganas de quitársela. El verdadero pudor, llevado hasta el final, mantiene el vestido sólo para una desnudez más plena. El rostro, las manos manifiestan el espíritu. El vestido permite el despliegue de esa palabra que desnuda hasta más allá del límite el corazón. Ella siempre es misteriosa, sobre todo cuando se viste, y provoca en mi el deseo de desvestirla. Y el deseo es más intenso cuanto más se muestra ese rostro que emite radiaciones intensísimas a todo mi ser en forma de palabras que me convulsionan porque su fuerza viene de un más allá que intuyo, del que quiero más y más, pero que nunca llego a atrapar del todo.

Y cuando Eva no está vestida, cuando se muestra entre coches de lujo, cuando es una Mamá Chicho para alegrar la líbido de un sátrapa de cabaret como Berlusconi, el cuerpo abrasa y se hunde la mirada en la ropa ceñida, se oculta, se vela en negro ese santo de los santos  que no podemos ver, es decir, su alma. Donde nadie puede entrar. Eva desaparece: su rostro y su interioridad secreta se diluyen. Y aparece la silicona que afirma, y el bótox que levanta. Eva se llena de profilácticos. Tiene que proteger su interior con mucha goma y plástico por fuera, para compensar un mundo interior estéril. A la señorita le da demasiada vergüenza su interioridad y por eso se esfuerza en tapiarla con la armadura de sus encantos. Y la llave de la fortaleza acaba en la alcantarilla de algún hombre que no sabrá rodear el laberinto del Santo de los Santos, para entrar en la morada donde se halla la chica que tanto busca en el fondo de su ser, como dice Fabrice Hadjadj en ese magnífico libro, la Profundidad de los Sexos.

Pero cuando ella y yo mantenemos la distancia, se da el encuentro verdadero. Ese rostro desvela el sancta sanctorum de su interioridad, no se apaga el deseo. El deseo de entreverla desnuda. Su rostro es puro por encima de su jersey, sus manos hablan con su boca, sus ojos, en lo que tenían de más claro, me inoculaban el deseo de lo que ella tenía de más oscuro. Esa es la revolución inacabada, la vuelta al principio de su rostro que nunca ha dicho la última palabra. Su radiación es demasiado fuerte para que yo, el esposo, lo atrape en un solo te quiero, en una sola posesión. Se escapa, y vuelve con sus interrogantes, me interpela, me mira desde arriba, desde abajo, desde todos los ángulos a los que yo nunca llegaré. Eva me hace reinventarme, me saca de mis límites, me humilla, me hace reír.  

Un amigo mío se casó hace poco. A veces se da cuenta de que lleva el anillo de casado en su mano izquierda. Se despierta y piensa “¿qué es esto?”. Nunca lo sabemos del todo. Ella siempre está ahí con su corporalidad radicalmente distinta, cambiante. Eva, tan frágil, tan en segundo plano, siempre acaba siendo más fuerte, siempre acaba siendo esencial. Es Gaia, la madre, el origen de todo hombre, el valle profundo por donde transita el río de la vida.

Desde Freud, el sexo ya no está en el cuerpo, sino en el cerebro. No tiene lugar. Es infinito su deseo, infinita su producción. Hay que crearlo, y para re-crearlo, desnudémoslo una y otra vez. Pornografía, una y otra vez. La sociedad con más consumo pornográfico de la historia, con más explotación sexual de la historia, quiere desnudar y poseer a Eva una y otra vez.  El hongo nuclear que nos arrasa por dentro, da vueltas y vueltas en nuestro coco, mientras trillones de imágenes circulan a toda velocidad por Internet, mientras se extiende la fobia al contacto entre el Tú-en-ti.

Pero la Eva real, ese cuerpo concreto, con babas y fluidos, con un peso y unas orillas muy concretas en el mundo del aquí y del ahora, nos aterra. El deseo se comercia y nos inunda los sentidos. Es un comercio de carne y cuerpos. Pero ese comercio es un comercio entre fantasmas, que no soporta a los cuerpos reales que envejecen, enferman. Que no soporta el tú concreto de una Eva que no es un apéndice de nuestro yo, a la que manejamos a placer. Eva es un rostro, un tú, una boca que no podemos callar. Una boca que nos arremete, nos reta, nos sorprende, nos grita, se ríe, se tuerce.

Turistas de nuestro cuerpo. Visita y atraviesa cuerpos de forma rápida, para meterlos en el álbum del yo agrietado. Busca sensaciones.  El hombre actual no tiene casa, no tiene identidad. Juega, experimenta. Pero no se encuentra en su carne. Su carne cree en la vida confortable, el progreso inevitable, la civilización de la máquina. El sexo personal es un juguete, un joystick. El joystick, la rubia, el coche. Consumo en cadena. Seguimos en la party, haciendo kilómetros. Y la insatisfacción, sigue. La pulsión sexual, no se sacia. Sigue estando ahí la llamada del Otro. El eros sigue tirando de nosotros. Ese no tenerme a mí del todo. Esa búsqueda de la unidad. De repente, un extraño. Aquella frágil chica que se cruza en el trabajo, y provoca la convulsión inesperada de toda una vida. La búsqueda de la felicidad, de la belleza. Ese cuerpo que no se sacia con el plato de lentejas de 300€ que cenamos ayer en El Bulli. La angustia de saber de mi debilidad, de no controlar la nave, porque la nave viene de muy, muy lejos. Más allá del tiempo.

Eva nos observa y su radiación nos sigue abrasando. Mucho. “La potencia de nuestra erótica solar nos abrasa por dentro, porque apenas ilumina a los otros” (Fabrice Hadjadj de nuevo). Sólo hay sitio para la rubia en bikini (siempre rubia, siempre en bikini: que la explosión nuclear no decaiga: para ese problema, solución rápida: a la puerta por donde vino). El sol que atrapa con su infinita gravedad de peso muerto sus rayos, un sol frío, que retiene el semen de sus rayos y no hace brotar vida alguna. Un agujero negro que borra su propio ombligo, su origen a base de no transmitir la vida, rechaza la propia. Un Yo demasiado grande para volver la mirada al pasado de su origen y al futuro de su destino, ya no se comprende a sí mismo, y por lo tanto cesa de emitir luz.

Y cuando el rayo escapa, cuando el vientre germina, a pesar de las pastillas para el vientre plano perpetuo, cuando aparece lo imprevisto, se rechaza. No puede ser que el acontecimiento de un embarazo esté por encima de mi voluntad. Y otra vez volvemos al fondo en negro. Yo, mi voluntad, al final no aceptando la cuna tendré mi tumba. La muerte, no revela desgraciadamente los secretos de la vida. Y buscando ese éxtasis inferior, se hunde el éxtasis superior. Seguimos teniendo ese abismo entre las piernas, que nos arroja una y otra vez a los lobos de nuestra carne insatisfecha que nos desprecia. No hay mando de consola que nos asegure el control, como ocurre con los animales. Un instinto animal produce una vida muy ordenada, no una loca depravación. El espíritu dentro del cuerpo, el abismo hacia lo alto y hacia lo bajo. Dentro de cada uno. El sol nos abrasa a todos. El hongo nuclear no deja de emitir radiación. Inolora, insípida. Pero no indolora. E

Eva nos llama. El rostro es un rostro inacabado, porque se construye con nuestra palabra y yo me deletreo con su boca, su cuerpo, la radiación de todo su ser. El Otro es inabarcable, no se puede meter en la celda de nuestro yo. El deseo que nos rasga las entrañas, el abismo que sentimos en nuestras piernas, es un abismo y un deseo de lo más alto y de lo más físico. El equilibrio del amor es un respeto espiritual que se concreta en algo físico. Cuantos más equilibrios haya entre los abismos, más físico es el hombre. Una relación puramente física es más física cuanto más espiritual es esa relación. Una comida feliz, es una comida con amigos. El solitario que se da un festín, no degusta la comida. La amistad es gratis. La verdadera felicidad cuesta poco, si es cara, no es de buena ley.

Y para que podamos caminar por el abismo, hay que cogerse de la mano de la Gracia. El hombre es demasiado grande, está demasiado alto. Para llegar al equilibrio con Eva, el esposo necesita descifrar los ruidos, las señales que proceden del más allá, de la gracia. Sin la gracia, no hay amor esponsal. La Iglesia Católica es tozuda, intransigente: una vez que hemos dicho que sí a Eva, es indisoluble, se llama matrimonio. No la puedes dejar. Es tu cuerpo físico, el hogar, tu oráculo de Delfos para interpretar tu existencia concreta. La fidelidad debe de ser radical. De palabra, de obra, de acción. La niña de tus ojos, la que llega de un tajo tantas veces al corazón de tus tinieblas con sólo una palabra o un gesto. Para eso, es necesaria la ayuda de la gracia.

Eva no es el paraíso. La fidelidad al amor esponsal, ayuda a conquistar el lugar en el paraíso. Pero en la lucha por la fidelidad, hay sangre, sudor y lágrimas. Hay mucha humillación que nos hace redibujar nuestros límites una y otra vez. Y a Eva también. Eva es una luz cegadora, que nos humillará el corazón, la razón, el cuerpo, muchas veces. Y al revés también. Es una batalla, una montaña, un viaje. Ella no se deja conquistar fácilmente. No es manipulable. Es un ser con alma, corazón, inteligencia, cuerpo distinto, fuera de nuestras percepciones en su mayoría de las veces. Es femenina. Yo soy masculino. Mi cabeza nunca estará en su cabeza de mujer. Mi mirada llega a 180 grados. Ella tiene el resto de la mirada mía, los 180 grados restantes. Eso es humillante. Dios me recuerda que no llego con mi vista, mi corazón, mi cuerpo a abarcar toda la realidad. Eva está en el centro del paraíso, pegada al árbol de la ciencia del bien y del mal. Y la seguimos rondando. Pero eso sí, con la ayuda de la gracia. Mantener el equilibrio entre los abismos, sólo es posible con la ayuda de quien nos hizo, y sabe moldear nuestros corazones para que en un proceso largo, misterioso, emocionante, lleguemos a esa unidad perdida, sin darnos cuenta. Esa  unidad que a veces se consigue fugazmente en los cuerpos, pero que nunca se llega a conquistar del todo en el corazón.

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domingo, agosto 21, 2011

LOS JOVENES NOS DAN LECCIONES



Estoy bastante harto de como se está informando acerca de la JMJ, porque sinceramente, cuando uno ve periódicos y telediarios y compara eso con las impresiones de los chavales que están viajando hacia Madrid a esas jornadas, se nota una insistencia en analizar un viaje de chicos y chicas de todo el mundo desde el punto de vista económico y político (es decir desde el punto de vista del poder y de la pasta).

Maldita sea, son chavales. Les importa un bledo el poder. Dinero no tienen. Vienen a pasárselo muy bien rezando, cantando, a conocer a chicos y chicas de otros países. A pasar calor mientras duermen en el suelo y tocan la guitarra. A pasarse las cuentas de twitter, los emails, los facebook para seguir en contacto más adelante (a eso lo llaman iCAT).

Los chicos y chicas de la JMJ les pusieron las pilas a la curia vaticana, y han hecho que les adapten el Catecismo de la Iglesia Católica para jóvenes que se llama YOUCAT, lleno de fotos, citas, que va al grano sobre las exigencias y preguntas más fuertes que se plantean en la vida de cualquier persona. Es un movimiento de abajo a arriba, global. En esta fiesta a veces se cuelan monjas, curas mayores, obispos, si. Pero los que mandan son ellos con su alegría a raudales, su esperanza en que otro mundo es posible, sus risas contagiosas.

El domingo pasado me encontraba en la Iglesia en el lugar que veraneo todos los años. Acababa de terminar la misa, y algunos pocos nos quedamos allí unos minutos más. De repente entró un chico de unos 18 años, nos pidió disculpas y entró un grupo de unos 30 chicos y chicas de ... ¡Bosnia! Estaban acogidos en casas del pueblo. No sabía que había católicos en Bosnia...

Las señoras que los acogían eran mayores y jóvenes, y esperaban fuera. Todas reían. El chico era español, subió a la zona del altar y en un idioma tipo spanglish meditaban un texto del Evangelio y explicaban que era el Camino de Santiago. Rezaban y a veces reían cuando alguien les traducía algo al Bosnio. Hablé con un chico español, y me contó el planazo que tenían para ese día. Me dio una envidia de narices. Y todo organizado con poquísimo dinero. De ahí se iban a Madrid. Hay gente que viene de Timor Oriental, de Indonesia, de Kazakhstan, de Brasil o de Canadá. Llevan años ahorrando. Hay lituanos que vienen en autostop. Polacos que se han chupado 30 horas de autobús para llegar.

Les da igual. Llenos de una alegría y esperanza que no se entiende, vienen a darnos lecciones a los que estamos viejos de que otro mundo es posible, mientras nosotros fruncimos el ceño pensando en la crisis, la deuda que nadie puede pagar y la sensación de que todo se va al garete en Septiembre porque aquí todo el mundo ha vivido por encima de sus posibilidades, se ha robado demasiado, se ha explotado demasiado. El botox de los labios se ha deshinchado. Demasiada apariencia falsa, envuelta en marketing barato. Y ellos nos dicen que la clave para renovar y arreglar todo esto está en el corazón, mientras rezan cantando y se confiesan a mares en el Retiro a 40 grados a la sombra.

Ayer un vecino amigo, me decía que tenía que volver a Albacete esta tarde porque su hijo salía mañana a las 8.00 de la mañana con su parroquia, y se había puesto muy pesado con eso de la JMJ. Claro, no son tontos. El Papa también lo sabe. No ha puesto condiciones. Viene a pasárselo bien con ellos, mientras comparten la alegría de una Fe en el hijo de un carpintero que partió la historia en dos, a base de insistir en que lo importante es renovar el corazón, y para renovar el corazón hace falta pedir perdón, dejarnos corregir. No pasa nada. Somos frágiles, capaces de hacer el bestia. Pero se puede volver a recomenzar.

Los doce apóstoles burros que llevaba consigo sólo lo entendieron cuando recibieron la ayuda directa (esa enfermedad llamada “gracia”) de su Rabbí Maestro que sigue saltando por encima de los estrechos intereses del poder y la estulticia humana. Están indignados con este mundo. Quieren cambiarlo, quieren mejorar y piden ayuda al hijo del carpintero mientras llevan a hombros por todo el mundo la cruz sin crucifijo que les regaló Juan Pablo II en 1984.

Los jóvenes nos recuerdan que no hay mundo mejor sin entregar personalmente la vida. Nos dan lecciones, y yo me lo estoy pasando muy bien viéndolos. Se te quitan las depres. Menos mal que nos queda el fútbol y la JMJ. Menos mal que nos quedan los jóvenes. Ellos nos recuerdan lo importante [que es llenar el corazón con ideales que merezcan la pena. Para ser feliz, no hace falta estar rodeados de comodidades, sino tener un corazón grande y enamorado. El mundo es vuestro. Adelante.


[Diario Informacion, 19/08/11]



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miércoles, abril 20, 2011

Ecce Homo

ecce homo 2 by cmartinezmockel
Cuando era un adolescente, íbamos a ver de vez en cuando a ver procesiones de Semana Santa. La calle estaba alegre y llena de gente. A eso de las dos de la madrugada, todo el mundo se iba a cantarle a la Virgen una Salve. En mi pueblo, el trono de la Virgen, siempre va el último. Pegado al trono, va el piquete de soldados (que está a punto de desaparecer, porque ya no hay soldados :( ), a toque de tambor y corneta, golpeando rítmicamente los adoquines. Al terminar la procesión, en una plaza y calle abarrotados de gente, se le da la vuelta a la Dolorosa, para meterla de espaldas a la Iglesia., mientras los costaleros sudorosos la mecen suavemente, totalmente entregados, porque el último acto de aquella representación va a comenzar. La imagen más querida es una imagen que llaman ”la Piedad”, con su cara macilenta, mirando hacia abajo rota de dolor, con el color de la muerte. Me ha recordado siempre a aquellas mañanas de tanatorio, donde el muerto, los familiares y amigos más íntimos tienen el mismo color grisáceo, pálido, como si hubiera pasado un trolebús por el alma de todos ellos y hubiera arrasado todo lo que contiene la vida, porque la vida es querer a otros, y si se van esos que amamos, ya no queda nada, y nos quedamos como desarbolados de dolor, muertos, aplastados por trallazo de un tiempo que fue feliz pero que ya nunca volverá.

De pronto, sonaba la corneta del tercio, y se extendía rápidamente un silencio como un calambre repentino que paralizaba los pulmones de la multitud. Se comenzaba a cantar como en un murmullo, cogiendo fuerza poco a poco, y al llegar a “a ti suplicamos los desterrados hijos de Eva”, las voces subían de tono hasta quebrarse en las gargantas, mientras las lágrimas corrían como vidrios ardientes por las mejillas y las almas. Hay quien nunca reza, pero, cuando se está allí, hasta los más duros se acongojan, porque se ven ellos mismos necesitados, porque la vida de cada uno de ellos es a veces dura, fugaz, torva, espantosa. A veces, no vale nada huir de la condición humana, y se vuelve al origen de todo. La madre, la madre, siempre es la madre la que nos lleva al origen de todo aquello que perdimos, la que nos saca del destierro de la desmemoria, a la que pedimos que acoja a los que ya no están, que nos guarde de nuestra fragilidad.

También recuerdo aquellas procesiones que salían del al barrio de los pescadores, de madrugada, aquellas madrugadas de sueño y tabaco para aguantar. En mi pueblo hay una imagen muy venerada que se llama simplemente, “El Jesús”, un Jesús con la cruz a cuestas, una de tantas, a la que tienen mucha devoción la gente de ese barrio humilde, con alguna iglesia desconchada donde van unas pocas viejas a rezar rosarios en los rincones. La procesión comenzaba en el ecuador de la madrugada. Al Cristo lo llevan pausadamente, haciendo tiempo mientras los hombros de los costaleros se llagaban con orgullo, lentamente, haciendo tiempo para que “El Jesús” se encontrara con la Virgen al romper el alba en la Plaza del Lago, que así se llama.

Entre parada y parada, mientras lo mecían en silencio, arrancaba un alguien a cantar una saeta

Mi amigo Fernando, que es de Valladolid, me ha contado que hace unos años con la exposición “Las edades del hombre”, restauraron la figura del “Ecce Homo” de Gregorio Fernández, el máximo exponente del barroco del XVII. Al sacarle los ojos para restaurarlos, detrás de ellos, había una nota escrita que decía “Señor, ten piedad de mí”. Analizaron la escritura, y se demostró que efectivamente era del artista. Esto de la Fe es muy personal, y hay mucha gente que no sabe que creer, pero, comprendo perfectamente al artista. Gregorio Fernández, quiso esconder esa frase para “su” Cristo, porque, cuando se quiere a alguien, se le entrega lo más íntimo, el corazón, y el corazón es el único que puede y que tiene permiso para ver el universo de la persona a la que se ama. El universo del amado, es un lugar infinito, porque es un no-lugar, donde cada una de las miradas del que nos ama tiene una luz distinta, una sutileza única, no nos cansa, siempre hay un ir y un volver. Ecce Homo. He ahí el hombre, aquel quien ha triturado, atrapado el dolor, pero que no se deja vencer por él, que tiene compasión. ¿No anhelamos en el fondo que ese milagro ocurra en nosotros? ¿No suspiramos en el fondo para que Dios nos mire así? He ahí el hombre, Ecce Homo.

[Re-Post de Marzo de 2006]

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miércoles, abril 06, 2011

¿Politica de Estado o de Partido?

Todo individuo intenta mantener su puesto de trabajo. El empresario aspira a vender más, crear puestos de trabajo etc., y si vienen mal dadas gastar menos para sobrevivir. Al político le ocurre exactamente lo mismo. Intenta mantener su puesto de trabajo. ¿Qué debe hacer para ello? Sencillo, seguir las indicaciones estrictas de su jefe, que es el que le ha nombrado. Y su jefe es el partido, pues el partido es el que te incluye en la lista electoral. Si miramos el perfil de nuestros políticos, abunda el de los que han trabajado en el partido desde los 18 años, sin otra experiencia profesional externa. Muchos no han acabado carrera universitaria, cosa que en los años 60, 70 y 80 aún podía entenderse; en 2010 no se entiende. 

[Eduardo Martínez Abascal en Expansion]



Y para muestra un botón del que fui testigo el fin de semana: Curriculum del candidato del  PP a la alcaldia de Calpe


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