viernes, febrero 06, 2009
miércoles, febrero 04, 2009
Creer en la cultura y en la búsqueda de la verdad
Entrevista a un tal Mariano Fazio , que resulta que es un tipo argentino, y brillante:
En el siglo XIX la secularización cristalizó en ideologías que se autodefinían como poseedoras de toda la verdad sobre el el mundo, el hombre y la historia, prometiendo un paraíso en la tierra. Después, no obstante, llegaron las dos guerras mundiales, y el atractivo de las ideologías decayó.
De esta manera, la crisis de las ideologías, preparó el terreno para el relativismo. Como consecuencia de las guerras y las crisis de las ideologías, muchos pensaron que la raíz última de toda violencia era la creencia de que alguien podía poseer la verdad. Se dedujo, que lo más prudente (para evitar la terrible violencia generada en el siglo XX), era seguir los pasos de Nietzsche, y relativizar todos los valores. Si el bien y el mal, la verdad y el error eran todos iguales, lo más razonable era elegir el placer. Por eso la cultura Occidental se ha quedado atrapada en el el hedonismo, la vida humana se ha relativizado, y las instituciones que eran un punto de referencia como la familia y la iglesia, están en decadencia.Las revoluciones estudiantiles de 1968 pusieron sobre el tapete todo este panorama cultural (hedonista).
Mercatornet: ¿y que pasará en el futuro?
Muchos pensadores han afirmado que el siglo XXI será un siglo espiritual y religioso o no será nada en absoluto. Estoy de acuerdo con esta predicción. El relativismo que domina tantas sociedades, está creando desesperación y angustia y desemboca en una cultura inhumana. Creo que ya podemos ver algunas señales del retorno a una visión trascendente de la naturaleza humana.
Ciertamente, existe actualmente una batalla entre los que se oponen a que todo es negociable -la vida, la familia, la dignidad humana en todas sus dimensiones- y aquellos que creen en un absoluto nihilismo. Pero la naturaleza humana hace que tengamos la tendencia a confiar en valores que le den a la vida significado, sentido. Con el paso de los años, si somos coherentes con estos valores, el clima cultural cambiará y se abrirá eventualmente a la trascendencia..
BRAVO. Totalmente de acuerdo. Vale la pena escribir, leer, pensar, y tratar de construir una nueva cultura, con unos nuevos valores, abierta a la trascendencia.
lunes, febrero 02, 2009
GOYA EN BURDEOS

Con alguna excepción, las películas españolas son un tostón absoluto. Los guionistas, productores, actores, siguen atados a la pata de la cama del Movimiento, ese Movimiento que antes era Franquista y ahora es PSOEista.
La ceremonia de ayer, me dió para un par de zappings rápidos. En uno de ellos, homenajeaban a Jesús Franco, verdadero adalid del cutre-cine destape de los 70 (vean sino las perlas de algunos de sus títulos: Mujeres en el Campo de Concentración del Amor, Bragueta Historia -no es coña, esto son títulos suyos). Así se las gasta este país. Los que nos gobiernan a base de paro y subvención, la New Age del todo vale mientras salga en la tele otra cosa, han hecho el milagro: unos sinvergüenzas dan el premio a otros sinvergüenzas. Viva el arte de monipodio.
Y la prensa a lo suyo: a beber del único abrevadero del que le apetece beber, y del que sabe: la política. La chorrada de la vigilancia que no se sabe si fue, y que le juez a lo mejor puede investigar mientras tiene las pruebas o no. Que pesadez. Así le va, tal como reflejaba muy bien ayer Jesús Cacho aquí
Albert Boadella, también daba en el clavo en una entrevista en XL Semanal:
No. El mundo periodístico de hoy crea una nueva realidad. Y la realidad mediática, desgraciadamente, en buena parte está separada de la auténtica. Hay una creación de fenómenos y de problemas inexistentes. La gente discute sobre cosas que, en el fondo, no existen. Habrá que hacer un esfuerzo para contrarrestar todo eso.
Y Roures, en su salsa. El chico de los recados de ZP, el que trabaja con dinero público opaco, protegiendo la identidad de su financiación en paraísos fiscales opacos, financia a Camino de Javier Fresser. Todo teledirigido desde arriba a costa de una familia de gente buena, que no ha perseguido nunca la notoriedad (ver aquí sobre la verdadera historia de Alexia).
El editorial de hoy de Forum Libertas capta perfectamente este ambiente con olor a sentina, con olor a dinero del fondo de reptiles de nuestra democracia orgánica que ya hiede:
Por su parte, los Goya, ampliamente publicitados por la propia TVE, concentraron toda su artillería en la película “Camino”, que a pesar del escándalo que intentó provocar ha tenido una discretísima respuesta del público. En realidad, el cine español es un cine que en gran medida vive puramente de la subvención pública, y, quizás ello, explique su gran fracaso comercial, con contadas excepciones. En este sentido, resulta obligada la comparación con la cinematografía francesa que está colocando en el ámbito internacional importantes éxitos. Ahora mismo se exhibe en nuestras pantallas, dos de ellos bien distintos: “La clase” y “Bienvenidos al Norte”.
La película premiada, “Camino”, es un ejemplo de cinematografía antirreligiosa, con un agravante: utiliza el dolor de una familia real y lo exhibe manipulándolo de manera impúdica. Su director acude a la misma estrategia que otros libelos, como el Código Da Vinci, Por una parte se presenta como algo imaginario y por la otra se subraya que se trata de un caso real con protagonistas de carne y hueso perfectamente identificables.
El productor de este filme antirreligioso no es otro que Jaume Roures, que encabeza el nuevo grupo progre protegido del Gobierno de Zapatero. El propietario de ese periódico, “Público”, que bate records de no ventas y cuya financiación, al igual que la Sexta, no deja de ser un misterio a dilucidar ¿Cómo puede ser que en época de tanta crisis económica y publicitaria puedan mantenerse dos medios tan tremendamente deficitarios?
Menos mal que la crisis, la crisis más dura desde la Guerra Civil, la crisis que cambiará nuestras vidas con un antes y un después, la crisis que truncará el actual panorama mediático con un cambio total en la superestructura bancaria, industrial, mediática, y a medio plazo política y jurídica, dará al traste con estos reyezuelos de la nada, que luchan para sacar la cabeza de su propia y agobiante mediocridad. Alea jacta est.
¿A alguien le extraña que Goya acabara exiliado en Burdeos para no volver jamás? Y si tienen dudas, lean esta noticia: Albert Solé pierde el Goya conseguido al mejor documental, dedicado a su padre Jordi Solé Turá, uno de los padres de la Constitución española, que tiene Alzheimer. Goya huye hasta de lo menos malo...
Etiquetas: pensamiento, periodismo, política
